El momento actual de la política y los políticos españoles de los dos grandes partidos (PSOE y PP), se debate entre:
- Múltiples y graves casos de corrupción.
- El gobierno de Pedro Sánchez tiene serios signos de agotamiento.
- La oposición pide elecciones sin proyecto y su estrategia es generar crispación.
- Se trata de paralizar la acción legislativa bajo cualquier pretexto. Ya se ha mencionado en estas páginas que, en España, desde hace más de 20 años, cuando gobierna la izquierda, la derecha califica a ese gobierno de ilegítimo
- Reina el desacuerdo y las descalificaciones mutuas.
Sin embargo, el país atraviesa uno de sus mejores momentos macroeconómicos:
- Liderando los índices de crecimiento de la U.E. (Previsión del F.M.I. 2,1 %, frente al promedio de la zona del 0,8 %).
- El Ibex 35 (principal índice bursátil de referencia de la bolsa española) supera los 19.500 puntos (9.632,4 puntos el 1 de junio de 2018, jornada en la que Pedro Sánchez asumió la Presidencia del Gobierno).
- Porcentaje a la baja del endeudamiento con respecto al P.I.B. que se había disparado en los últimos años, primero con la crisis de 2008 y luego con la pandemia en 2020, hasta llegar en ese año al 119,30 %, siendo en abril del 2026 del 101,4 %.
- La prima de riesgo de España (diferencial del bono a 10 años frente al alemán), que en 2022 llegó a estar en 100 puntos básicos, ha venido descendiente hasta los 49 puntos, niveles mínimos no vistos desde 2009. Más bajo que países como Francia (79), Italia (77), Reino Unido (184), Estados Unidos (153). Para más referencia, en el ámbito europeo destacan: Dinamarca (-9), Suecia (-18) y sobre todo Suiza (-263).
- Un punto débil de España, que es el nivel de empleo, encabezando las cifras europeas de paro, que en 2008 llegó a superar el 23 %, actualmente ronda el 10 %. No obstante que, a pesar de que esto se puede presentar como un logro, sigue siendo un índice muy alto.
Confirma todo este análisis, el hecho de que los partidos de la oposición que vociferan acerca de lo mal que se está gobernando España, en las sesiones de control del congreso no cursan preguntas acerca de la marcha de la economía, siendo el ministro del ramo el menos preguntado del elenco ministerial. Es un hecho paradójico, ya que, en cualquier país del mundo, uno de los principales temas que utiliza la oposición para machacar al gobierno de turno, es precisamente el “mal manejo” de la economía.
Sin embargo, no todo es positivo, los buenos números macroeconómicos no se ven reflejados en la microeconomía, en España, el 25,7% de la población se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social (tasa AROPE – indicador de la U.E. para medir el riesgo de pobreza y exclusión social).
Todo este análisis, lleva a identificar el que las encuestas señalan como el principal problema de los españoles, que es la vivienda. A pesar de ser un problema europeo, existe conciencia generalizada de que no se ha hecho lo suficiente durante los años de gobierno de izquierda, que por otra parte es el sector de la política que debiera identificarse con este grave problema ciudadano, ya que, si la izquierda no lo hace, poco se puede esperar de la derecha, muy identificada con el NEGOCIO del ladrillo y desde luego sin ninguna visión social.
Esto es fuente de frustración de la ciudadanía, que en muchos casos se expresa votando a la extrema derecha, algo que inevitablemente llevará a que el remedio sea peor que la enfermedad.
A este estado de cosas, se suma un sector filibustero y politizado de la justicia, que se suma a la oposición de derecha, generando procesos y fallos aberrantes para ayudar a voltear al gobierno por medios propiamente totalitarios y tratando de salvar a los suyos inmersos en causas judiciales. Generándose además una justicia a dos velocidades, donde los juicios a los corruptos y no corruptos de la izquierda van notablemente más rápidos que los que afectan a políticos de la derecha. La izquierda está en clara desventaja.
Una visión de la justicia en España se puede resumir en los siguientes números oficiales de afiliación de jueces según el Consejo General del Poder Judicial (año 2024):
| Asociación | Afiliados | % sobre la carrera judicial (*) | % sobre los jueces asociados (*) |
| Asociación Profesional de la Magistratura (APM) | 1.412 | 26 % | 45 % |
| Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV) | 933 | 17 % | 30 % |
| Juezas y Jueces para la Democracia | 436 | 8 % | 14 % |
| Foro Judicial Independiente | 342 | 6 % | 11 % |
| No asociados | 2.277 | 42,0 % | |
| Total de jueces en España | 5.416 | 100 % |
(*) Redondeo sin decimales
Tendencias políticas que representan:
- Asociación Profesional de la Magistratura (APM): Conservadora o de derechas “a la española”.
- Asociación Judicial Francisco de Vitoria: Centrista
- Juezas y Jueces para la Democracia: Progresista
- Foro Judicial Independiente: Oficialmente independiente y apolítica, pero se la suele ver más identificada con el bloque conservador.
En esta muestra del colectivo, que son quienes revelan su manera de pensar, lo que salta a la vista es que, el número de jueces conservadores, más que triplica a los progresistas, además del agravante de que, como ya se dijo anteriormente, son unos cuantos jueces los que han saltado al ruedo político, afectando seriamente a la confianza que la ciudadanía debiera tener en la justicia.
Porqué se da esta desproporción de números? La respuesta está en las dificultades para acceder a la carrera judicial, son años de estudios memorísticos para poder pasar las oposiciones y para ello hay que disponer de recursos económicos que permitan vivir sin trabajar durante esos años (10 a 12) desde que se inicia la carrera de abogado.
Cómo se dan las actuaciones de estos jueces? Existen una serie de organizaciones de ultra derecha, bajo diversas denominaciones, no tienen personería jurídica ni responsabilidad en sus procedimientos. Generan una publicación en medios generalmente digitales, con denuncias de supuestos fraudes que afectan no solo a partidos y políticos, sino a sus familiares, por ejemplo, la esposa del presidente del gobierno o su hermano. Con esa publicación, presentan una denuncia ante el juzgado de instrucción como acusación popular (una figura procesal penal bastante extraña que existe en España, sin ser víctima directa del delito) y puede que, en el sorteo les toque un juez que sin preguntar mucho la acepta a trámite y genera una causa. Ya luego poco importa que en el juicio queden absueltos, el daño ya está hecho y objetivo cumplido. Le ha pasado a más de un partido de izquierda. En algunos casos, hasta llegan a ser condenados sin pruebas concluyentes, sino por “indicios” y para que una segunda instancia les absuelva pueden pasar años.
En esta “lucha” judicial, que da en llamarse “lawfare”*, como ya se dijo anteriormente, la izquierda se encuentra en clara desventaja.
En cuanto a la derecha, se vuelve a lo dicho hace tiempo atrás en estas páginas, no hay en España un partido de derechas progresista, hay derechas confesionales que tratan de comerse el terreno entre ellos.
Una de ellas, el PP, es una derecha vergonzante, que no quiere tocar los temas que le escuecen (dictadura, relaciones de la iglesia con el estado, eutanasia, memoria histórica, homosexualidad, etc.), se oponen con pretextos pueriles, no se animan a exponer su pensamiento retrogrado.
Durante muchos años, toda la derecha estaba en un solo partido político, pero desde hace un tiempo, se desgajó del PP una derecha más a la derecha, que es VOX. Esta, irrumpió como extrema derecha sin complejos, total y absolutamente retrógrados en sus planteamientos (antieuropeístas, la homosexualidad es bien una ocurrencia o una enfermedad, la dictadura no fue tan mala, ya que llegó para solucionar los problemas de violencia generados por la izquierda, de la memoria histórica no se habla, a los niños no se les debe hablar de sexo, la violencia machista no existe, los inmigrantes vienen a robar, etc. etc. etc.). Están en sintonía con otras extremas derechas de Europa y con Trump.
A todo esto, se va amoldando el PP con la idea de recuperar los votos perdidos. Aceptando sus imposiciones para formar gobiernos autonómicos y alejándose del centro que dice representar.
Así, recientemente el PP se abstuvo en la votación de mejoras a la ley de dependencia, que ellos mismos habían defendido o la ley para penalizar las llamadas “terapias de conversión” LGTBIQ+, anteriormente se opusieron a la ley de reforma laboral y un extenso etc. a lo largo de los años. Invariablemente van contra el progreso de la sociedad y quedan “abrazados” a la ultra derecha.
La sociedad asiste entre desencantada y descreída de la política frente a este espectáculo y se pregunta: si un votante de extrema derecha puede votar a los “auténticos”, para qué va a votar a los imitadores.
Finalmente, cabe tratar de definir políticamente al gobierno de Pedro Sánchez:
- Es indudablemente un gobierno progresista y que no tiene vínculos con totalitarismos de ningún signo, por mucho que la derecha pretende asociarlo con el régimen venezolano, su política siempre ha sido la de recibir a los refugiados políticos de ese país, además de reconocer en su momento a Juan Guaidó y no reconocer a Nicolás Maduro ni la intervención militar de Trump.
- Está totalmente alejado de la derecha vernácula.
- En lo económico se puede afirmar que es definidamente keynesiano. Cabe en este punto definir un poco lo que esto significa (hace unos años se publicó en estas páginas un artículo sobre Keynes). John Maynard Keynes, fue un brillante economista inglés, hombre del partido conservador británico, un partido que no existe en España, sus “recetas” de política económica son aplicadas tanto por las derechas progresistas como por las izquierdas democráticas del mundo.
- Su política internacional es clara, no al genocidio en Gaza, no a la sumisión a Trump, Europa debe trabajar unida.
CONCLUSIÓN: así las cosas. Cuán de izquierdas es realmente Pedro Sánchez? Esas “recetas” de política económica ven sus resultados en la macro economía de España y para esto no hace falta ser de izquierdas, incluidos los aumentos del salario mínimo, algo netamente keynesiano. Pero los resultados insatisfactorios de la micro economía, hacen pensar en la escasez de políticas de izquierda, sobre todo en el tema vivienda, un problema de los trabajadores europeos que requieren de la ayuda del estado.
A todo esto, se suma el hecho de que en menos de un año habrá elecciones generales y la perspectiva de que la suma de las derechas pueda llevar al gobierno al PP en una clara situación de debilidad frente a un socio sin limitaciones éticas como lo es VOX. Así, si el gobierno de Pedro Sánchez tuvo serias dificultades con sus socios de coalición, muy complicado para España será digerir lo que espera con una posible coalición que no solo frenará cualquier vía progresista, sino que tratará de desandar los avances logrados.
*Lawfare: o guerra jurídica, es la instrumentalización de la justicia, la judicialización de la política y el acoso judicial. Consiste en usar las leyes y los tribunales de forma ilegal o abusiva para atacar a un rival político, dañar su imagen pública o apartarlo del poder (Wikipedia).
